España necesita «casi triplicar los esfuerzos» para «cumplir con los nuevos objetivos» de reducción de emisiones de CO2 para el año 2030 a partir de la base que se está llevando a cabo «pero que sin lugar a dudas necesita reforzarse» según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA).
Así lo ha indicado en un comunicado, en el que señala que el paquete de medidas anunciado el 20 de julio por la Comisión Europea para acelerar la transición hacia un desarrollo bajo en carbono y dar cumplimiento al Acuerdo de la Cumbre de París (COP21) “da una señal muy positiva al resto del mundo”.
A España le han asignado un objetivo de reducción del 26% de las emisiones de CO2 (el principal gas de efecto invernadero) en el año 2030 en comparación con las emisiones del año 2005.
Como elemento destacable citan la inclusión de las denominadas actividades LULUCF (Land Use, Land-Use Change and Forestry) vinculadas a usos del suelo como forestación, reforestación y deforestación, gestión de tierras agrícolas y de pastizales, entre otras. Ello permitirá contabilizar como absorciones un máximo de 29,1 millones de toneladas de CO2 equivalentes procedentes de estas actividades para todo el periodo 2021-2030. Cifra ligeramente superior a la que fijaba el Protocolo de Kyoto para un periodo similar (24,56 MtCO2eq) que dista mucho de los 120 MtCO2eq que se estima fija la superficie forestal española cada año.
La UE tiene, en conjunto, el objetivo de reducción de emisiones “más ambicioso de los 190 presentados ante Naciones Unidas, al menos un 40% en 2030 respecto a los niveles de 1990, que hoy se demuestra podemos lograr a través de los esfuerzos colectivos de todos los Estados Miembros”. Por ello consideran que “el liderazgo europeo en la acción contra el cambio climático es claro”, señala la nota.
El Ministerio subraya que desde España se está estudiando con detalle la propuesta de la Comisión Europea, “que deberá ser equilibrada y equitativa. También analizaremos en profundidad las flexibilidades y reglas que regirán tanto el ámbito de los sectores difusos (transporte, residuos, residencial) como la contabilidad de LULUCF”.
La propuesta, añaden, respeta plenamente las directrices del Consejo Europeo y se ciñe para establecer los diferentes objetivos nacionales al criterio PIB per cápita. Los Estados Miembro “con mayores rentas tienen objetivos más ambiciosos, y de manera adicional se contemplan diferentes flexibilidades para ajustar los objetivos”, según el MAGRAMA.
Puede descargarse la propuesta en los siguientes enlaces: