
Cada 11 de febrero celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la ciencia, con un doble objetivo:
- Visibilizar el trabajo de las mujeres que se dedican a las áreas STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), creando así referentes femeninos para la infancia que puedan contribuir a la elección de estas áreas como carreras profesionales.
- Conocer los diferentes factores que afectan a la situación actual de la mujer en las áreas STEM para fomentar prácticas que conduzcan a su eliminación y alcanzar la igualdad de género en el ámbito científico.
Este 11 de febrero de 2025 es el décimo aniversario de esta efeméride, y desde el Foro de Bosques y Cambio climático les hemos preguntado a las científicas de las entidades socias del Foro qué les hizo dedicarse a la ciencia forestal, testimonios que queremos que inspiren a futuras niñas a escoger carreras científicas y técnicas forestales, porque la ciencia necesita de todas las mentes para afrontar los retos del cambio climático.
Marta Pardos Mínguez - ICIFOR (INIA-CSIC)
Científica Titular de OPIS en ICIFOR (INIA-CSIC)

¿Qué te motivó a dedicarte a la ciencia forestal y cómo crees que tu trabajo contribuye a la lucha contra el cambio climático? He sido una privilegiada, al estar la ciencia forestal presente en mi vida desde niña. Esto me motivó a enfocar mi carrera profesional a la investigación forestal, donde he profundizado sobre la Gestión Forestal Sostenible y cómo a través de la misma se asegura el mantenimiento de la resiliencia de los bosques para hacer frente a las perturbaciones, así como su capacidad para adaptarse y mitigar los efectos de cambio global, garantizando su regeneración y persistencia en el tiempo y maximizando sus beneficios socioeconómicos.
Si pudieras dar un consejo a las futuras generaciones de científicas ambientales, ¿cuál sería? Todo lo que nos ayude a avanzar en el conocimiento de la ciencia forestal ya se considera un reto y una motivación. La carrera investigadora puede estar llena de obstáculos, pero las satisfacciones son superiores.
¿Cuál es el mayor reto y la mayor satisfacción de trabajar en ciencia? Mi mayor satisfacción es la aplicación práctica de lo que hago, que los resultados de mi investigación sirvan a los técnicos forestales en el camino hacia la Gestión Forestal Sostenible. El mayor reto es hacer llegar la ciencia forestal a la Sociedad y, en este aspecto, la divulgación es fundamental.
Laura Teresa Martín Sampedro - UCAV
Técnico del Centro Tecnológico de Restauración Forestal y Sostenibilidad (SOSTEFOR) y profesora de la facultad de Ciencias y Artes en la Universidad Católica de Ávila (UCAV)
Mª Belén Turrión Nieves - iuFOR
Directora del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR) y Catedrática de Edafología y Química Agrícola de la ETSIIAA de Palencia, Universidad de Valladolid

¿Qué te motivó a dedicarte a la ciencia forestal y cómo crees que tu trabajo contribuye a la lucha contra el cambio climático? Desde mis primeros estudios en Ciencias Químicas, siempre me ha fascinado la interacción entre la materia y el medioambiente, pero fue durante mi Tesis Doctoral y mi estancia postdoctoral en Alemania cuando comprendí el papel crucial del suelo en los ecosistemas forestales y su influencia en la sostenibilidad del planeta. La edafología no solo me permitió unir mi formación en química con la ecología, sino que me dio la oportunidad de abordar preguntas fundamentales sobre cómo el uso del suelo y su manejo afectan su fertilidad, su biodiversidad y, sobre todo, su capacidad de capturar y almacenar carbono. Mi trabajo contribuye a la lucha contra el cambio climático porque se centra en comprender cómo las prácticas de gestión del suelo pueden mejorar su capacidad de secuestro de carbono y reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Al estudiar la materia orgánica del suelo y su dinámica, proporcionamos información clave para diseñar estrategias de manejo sostenible que permitan mitigar los efectos del cambio climático, conservar la fertilidad del suelo y garantizar su resiliencia ante los desafíos ambientales del futuro.
Si pudieras dar un consejo a las futuras generaciones de científicas ambientales, ¿cuál sería? Les diría que la ciencia ambiental es, ante todo, un compromiso con el planeta y con la sociedad. Es un campo en el que el conocimiento debe ir acompañado de pasión, perseverancia y visión a largo plazo. Mi consejo es que nunca pierdan la curiosidad y la capacidad de hacerse preguntas. La investigación no es un camino lineal ni exento de dificultades, pero cada hallazgo, por pequeño que parezca, es un paso adelante en la construcción de un futuro más sostenible. Además, les animaría a buscar colaboraciones interdisciplinares, a conectar la ciencia con la gestión y la toma de decisiones y a comunicar sus resultados de manera accesible y efectiva. La ciencia solo transforma el mundo si logra salir de los laboratorios y llegar a quienes toman decisiones y a la sociedad en su conjunto. También es fundamental que las científicas ambientales se apoyen mutuamente y fomenten la igualdad de oportunidades en el ámbito académico y profesional. La diversidad de perspectivas en la ciencia es clave para encontrar soluciones innovadoras a los grandes desafíos ambientales.
¿Cuál es el mayor reto y la mayor satisfacción de trabajar en ciencia? Uno de los mayores retos es la incertidumbre inherente al proceso científico, ya que la investigación no siempre sigue un camino claro ni lineal. A diferencia de otros campos donde las acciones pueden tener resultados predecibles, en la ciencia muchas veces no sabemos con certeza qué encontraremos, si nuestras hipótesis serán correctas o si los experimentos darán los resultados esperados. La investigación es un camino lleno de preguntas sin respuestas inmediatas. Además, la ciencia exige paciencia y una mentalidad resiliente para enfrentar el escepticismo, la competencia y las dificultades que pueden surgir en la carrera investigadora. Sin embargo, la mayor satisfacción es la posibilidad de contribuir al conocimiento y generar un impacto real en la sociedad y el medioambiente. Para mí, ver cómo nuestros estudios pueden influir en las prácticas de gestión del suelo, ayudar a mitigar el cambio climático o mejorar la sostenibilidad de los ecosistemas forestales es una recompensa inmensa. Además, la ciencia me ha permitido formar y motivar a nuevas generaciones de investigadores, lo que me llena de orgullo. Ver a estudiantes y doctorandos desarrollar su propio camino y aportar nuevos conocimientos es una de las mayores alegrías de mi carrera académica. En definitiva, trabajar en ciencia es un desafío constante, pero también una fuente inagotable de aprendizaje, innovación y contribución a un mundo más sostenible.
Olaya Mediavilla Santos - iuFOR
Profesora Ayudante Doctora en la ETSIIAA de Palencia, Universidad de Valladolid e investigadora y miembro del equipo directivo del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR).
¿Qué te motivó a dedicarte a la ciencia forestal y cómo crees que tu trabajo contribuye a la lucha contra el cambio climático? Siempre me ha gustado la naturaleza y he estado vinculada al mundo rural. También, desde pequeña, he sido una persona curiosa, fascinada por entender cómo funciona todo lo que me rodea. La ciencia forestal me permite conectar mi pasión por la naturaleza con la investigación y la adquisición de nuevo conocimiento. Gran parte de la investigación que he llevado a cabo está relacionada con la gestión del recurso micológico asociada a la prevención de incendios forestales. La prevención de incendios forestales reduce drásticamente las emisiones atmosféricas de dióxido de carbono (uno de los principales causantes del cambio climático) y preserva la biodiversidad. En este sentido, la gestión del recurso micológico está directamente relacionada con la lucha contra el cambio climático.
Si pudieras dar un consejo a las futuras generaciones de científicas ambientales, ¿cuál sería? Investigar es un trabajo ilusionante, aunque muchas veces el camino no es fácil. Mi consejo es que sigan trabajando para perseguir sus objetivos.
¿Cuál es el mayor reto y la mayor satisfacción de trabajar en ciencia? El mayor reto y la mayor satisfacción radican en lograr avances significativos en la ciencia forestal, que contribuyan al bienestar de la sociedad, mientras se asegura una gestión sostenible del medio ambiente.
Celia Herrero de Aza - iuFOR
Secretaria académica del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR) y PAYUD de Edafología y Química Agrícola en la ETSIIAA de Palencia, Universidad de Valladolid.

¿Qué te motivó a dedicarte a la ciencia forestal y cómo crees que tu trabajo contribuye a la lucha contra el cambio climático? En la naturaleza he pasado gran parte de los mejores episodios de mi vida. Estudiar Ingeniería de montes me enseñó a observar el bosque e intentar descifrar sus funcionamientos. Los trabajos técnicos propios de la disciplina me permitieron ver su potencial y desde los primeros trabajos en investigación descubrir el maravilloso mundo pregunta-respuesta. Mi tesis doctoral se centró en el secuestro de carbono en todos los compartimentos del ecosistema. Ahora me dedico más en el suelo, donde todo empieza, ese gran desconocido que tenemos bajo nuestros pies, pero siempre mirando al conjunto del ecosistema de una forma integral. Esto me permite trabajar en distintos proyectos, con distintos equipos y es en ese ambiente de cooperación donde siento que trabajamos por dar respuestas en un contexto de cambio global y climático por un mundo mejor, más resiliente, justo y sostenible para las generaciones futuras.
Si pudieras dar un consejo a las futuras generaciones de científicas ambientales, ¿cuál sería? Que estudien mucho y se interesen por todo, porque la energia positiva de querer construir un mundo mejor necesita muy buenos profesionales, con gran pasión y perseverancia, con una mirada amplia y humilde al Planeta. Les animaría a conectar con el mundo rural, a reconectar con el mundo natural.
¿Cuál es el mayor reto y la mayor satisfacción de trabajar en ciencia? Como retos veo varios. Crear espacios de trabajo y discusión en un ambiente positivo, constructivo y divertido, en un momento de excesiva carga de trabajo. También estar a la vanguardia para proponer una docencia interesante y motivadora, que permita hacer vibrar la mirada del alumnado. Por último, saber trasmitir los pequeños pasos que damos a la sociedad. La mayor satisfacción, poder continuar poniendo un granito de arena al mundo de la ciencia, con mucha ilusión y esperanza, acompañada de excelentes investigadores/as y buenas personas que me hacen crecer todos los días.
Cristina Gómez - iuFOR
¿Qué te motivó a dedicarte a la ciencia forestal y cómo crees que tu trabajo contribuye a la lucha contra el cambio climático? Mi afición por la naturaleza y la tecnología me llevó a especializarme en ciencia forestal, enfocándome en la teledetección como herramienta de observación y vigilancia de los bosques. Siempre me ha fascinado cómo los ecosistemas forestales responden a diversas presiones, tanto naturales como humanas, y cómo las herramientas avanzadas nos permiten evaluarlos a gran escala. Mi trabajo contribuye a la lucha contra el cambio global al generar información útil para la gestión sostenible de los bosques. Mediante datos de observación remota, como imágenes satelitales y de drones, puedo analizar perturbaciones como la degradación forestal, los brotes de plagas y enfermedades, así como el impacto de incendios y eventos climáticos extremos. Esta información permite a los gestores mejorar las estrategias de conservación, restauración y selvicultura adaptativa, fortaleciendo el papel de los bosques como reguladores del clima y proveedores de servicios ecosistémicos.
Si pudieras dar un consejo a las futuras generaciones de científicas ambientales, ¿cuál sería? Mi consejo es que siempre respeten los recursos naturales y que trabajen con la certeza de que cada decisión que tomen tendrá un impacto, ya sea en su entorno inmediato o a mayor escala.
¿Cuál es el mayor reto y la mayor satisfacción de trabajar en ciencia? En ciencia ambiental uno de los mayores retos se debe a la complejidad de los problemas. El cambio global y la pérdida de biodiversidad son fenómenos multifactoriales, y encontrar formas de amortiguarlos requiere colaboración interdisciplinaria, datos de calidad y la integración de tecnología con conocimiento local. La mayor satisfacción de trabajar en ciencia es saber que cada acción, por pequeña que parezca, aporta al objetivo de preservar y restaurar los recursos naturales, evitando su degradación. Otra gran satisfacción es el aprendizaje continuo. La ciencia es un campo en el que siempre hay algo nuevo por descubrir, lo que mantiene viva la curiosidad y el compromiso con la búsqueda del conocimiento.

Desde el Foro de Bosques y Climático queremos dar las gracias a las investigadoras que han colaborado en esta iniciativa y a todas las que cada día trabajan por la protección de nuestros bosques, nuestro medio ambiente y en definitiva, nuestra casa.
