{"id":423,"date":"2016-06-17T11:14:14","date_gmt":"2016-06-17T11:14:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fbycc.org\/?page_id=423"},"modified":"2025-09-15T16:28:27","modified_gmt":"2025-09-15T16:28:27","slug":"gestion_forestal_y_absorcion_co2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/gestion_forestal_y_absorcion_co2\/","title":{"rendered":"Gesti\u00f3n forestal y absorci\u00f3n de CO2"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s del aumento de la superficie forestal mediante plantaci\u00f3n y cambios de uso del suelo, es posible aumentar la capacidad de acumulaci\u00f3n de biomasa de los sistemas forestales ya establecidos mediante la aplicaci\u00f3n de distintas propuestas de gesti\u00f3n (Gracia et al. 2005; Bravo et al. 2007, Carroll et al. 2012). En los ep\u00edgrafes pr\u00f3ximos se presenta una recopilaci\u00f3n de algunas de las evidencias cient\u00edficas sobre incremento de la capacidad de absorci\u00f3n asociada a las pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n forestal. Es importante indicar que estas pr\u00e1cticas no son \u00fanicas para todas las especies, estructuras y estaciones, siendo necesario definir el modelo de gesti\u00f3n que para cada situaci\u00f3n optimiza la fijaci\u00f3n de carbono y computar la ganancia asociada en cada caso.<\/p>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><div class=\"tx-heading\" style=\"margin-bottom:24px; text-align: left;\"><h2 class=\"tx-heading-tag\" style=\"font-size:20px;\">Claras<\/h2><\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las claras, entendidas como la reducci\u00f3n de la densidad de individuos de una misma especie, son la intervenci\u00f3n selv\u00edcola intermedia fundamental en la gesti\u00f3n de los sistemas forestales. Entre sus objetivos deben mencionarse la reducci\u00f3n de la competencia, la mejora del vigor individual de los \u00e1rboles, regular la composici\u00f3n espec\u00edfica, anticipar y maximizar la producci\u00f3n a final del turno, y aumentar el valor y dimensiones de los productos. Desde el punto de vista de la fijaci\u00f3n de CO2 existen numerosas evidencias cient\u00edficas de que aunque la clara supone una reducci\u00f3n del arbolado existente en el bosque, la aplicaci\u00f3n de determinados esquemas de claras puede incrementar el total del CO2 absorbido por el bosque a lo largo del ciclo productivo. Como ejemplos de trabajos cient\u00edficos a nivel nacional:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&#8211; Ruiz-Peinado et al. (2013) demuestran que en una plantaci\u00f3n de <em>P. pinaster<\/em> de 60 a\u00f1os de edad en Fuencaliente (C. Real), la aplicaci\u00f3n de un r\u00e9gimen de claras fuerte (en el que a lo largo de tres intervenciones a los 30, 40 y 55 a\u00f1os se ha reducido entre un 20-30% del \u00e1rea basim\u00e9trica) supone un incremento del carbono total absorbido (computando carbono en pie y extracciones) del 20% respecto de un r\u00e9gimen de gesti\u00f3n en el que no se aplican claras. En t\u00e9rminos globales, el C total absorbido durante los 60 a\u00f1os por una hect\u00e1rea de pinar aclarado asciende a 379,5 toneladas, por 317 toneladas de una hect\u00e1rea de pinar sin intervenir.<br \/>\n&#8211; Resultados similares obtienen (i) Del R\u00edo et al. (2008) para <em>P. pinaster<\/em> en el Sistema Central, demostrando que un r\u00e9gimen fuerte de claras supone un aumento de 1 ton\/ha en el CO2 absorbido cada a\u00f1o en comparaci\u00f3n con una gesti\u00f3n sin intervenciones (ii) Montero et al. (2003), para pinares de <em>P. sylvestris<\/em> sometidos a claras fuertes respecto a tratamientos sin claras, (iii) Balboa-Murias et al. (2006) para plantaciones de <em>P. radiata<\/em> y <em>P. pinaster<\/em> en Galicia, donde detectan las mayores tasas de absorci\u00f3n de carbono con la aplicaci\u00f3n de claras moderadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta no tiene por qu\u00e9 ser la misma para todas las especies y estaciones, dependiendo en cada caso de los umbrales m\u00e1ximos y m\u00ednimos de intensidad de clara que provoca p\u00e9rdidas en la biomasa total a lo largo del ciclo. Sin embargo, lo anterior demuestra que un esquema determinado de claras s\u00ed que puede aumentar \u2013 al menos en algunas especies y estaciones &#8211; la capacidad fijadora de los sistemas forestales.<\/p>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><div class=\"tx-heading\" style=\"margin-bottom:24px; text-align: left;\"><h2 class=\"tx-heading-tag\" style=\"font-size:20px;\">Estructura y composici\u00f3n de los sistemas forestales<\/h2><\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">No todas las especies forestales ni todas las estructuras de masa son igualmente eficientes en la absorci\u00f3n del CO2. En el caso de la composici\u00f3n espec\u00edfica, las con\u00edferas fijan m\u00e1s carbono por unidad de biomasa que las frondosas (Iba\u00f1ez et al. 2002). Asimismo, existen evidencias de efectos facilitadores, complementariedad de nicho y de reducci\u00f3n de competencia en masas mixtas (Pretzch y Schutze, 2009), lo que hace que aumenta su capacidad de fijaci\u00f3n de carbono. Como ejemplos, se ha identificado una mayor fijaci\u00f3n de biomasa en masas mixtas <em>P. sylvestris<\/em> \u2013 <em>Q. pyrenaica<\/em> que en masas puras de <em>Q. pyrenaica<\/em> (Bogino et al. 2006; Ca\u00f1ellas et al. 2008), o una mayor eficiencia de las masas mixtas de <em>P. sylvestris<\/em> \u2013 <em>F. sylvatica<\/em> frente a las masas puras en t\u00e9rminos de productividad y fijaci\u00f3n (Condes et al., 2013). En referencia a la estructura se ha identificado una mayor capacidad de absorci\u00f3n por parte de masas regulares frente a masas irregulares en pinares de P. pinea en la Meseta Norte (del R\u00edo et al. 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a todo lo anterior, cualquier pr\u00e1ctica selv\u00edcola (claras, fomento de una especie, densificaci\u00f3n, diversificaci\u00f3n de repoblaciones monoespec\u00edficas, cambios en estructuras, plantaciones complementarias, etc) tendente a obtener una composici\u00f3n o estructura m\u00e1s eficiente de la masa en cuanto a la absorci\u00f3n de CO2 podr\u00eda considerarse una pr\u00e1ctica de inter\u00e9s.<\/p>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><div class=\"tx-heading\" style=\"margin-bottom:24px; text-align: left;\"><h2 class=\"tx-heading-tag\" style=\"font-size:20px;\">Turno<\/h2><\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fijaci\u00f3n de un turno de corta m\u00e1s o menos extendido puede tener efectos sobre el carbono absorbido por el sistema forestal (Bravo et al. 2008a). Al igual que en la producci\u00f3n maderable, existe un turno de m\u00e1xima renta en biomasa para cada especie, que define la rotaci\u00f3n \u00f3ptima en t\u00e9rminos de biomasa y fijaci\u00f3n de CO2. Fijar turnos por debajo de este turno de m\u00e1xima renta en especie puede conducir a reducciones en la capacidad de absorci\u00f3n, mientras que al alargarlo debe estudiarse la compensaci\u00f3n entre la posible p\u00e9rdida de biomasa fijada y la ganancia derivada de obtener productos de mayor vida \u00fatil. Como ejemplos citar la definici\u00f3n de turno y n\u00famero de rotaciones \u00f3ptimos para <em>Eucalyptus globulus<\/em> en Galicia (D\u00edaz-Balteiro y Rodr\u00edguez, 2008) o para pinares de <em>P. sylvestris<\/em> y<em> P. pinaster<\/em> en el Sistema Ib\u00e9rico (Bravo et al. 2008b).<\/p>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><div class=\"tx-heading\" style=\"margin-bottom:24px; text-align: left;\"><h2 class=\"tx-heading-tag\" style=\"font-size:20px;\">El carbono presente en el suelo<\/h2><\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocer y cuantificar c\u00f3mo afectar\u00e1n los cambios de vegetaci\u00f3n consecuencia del cambio clim\u00e1tico a los reservorios de carbono (C) y nitr\u00f3geno (N) del suelo es crucial para saber si los ecosistemas forestales espa\u00f1oles se comportar\u00e1n como sumidero o como fuente de estos elementos en un contexto futuro de cambio global (McKinley &amp; Blair, 2008). La respuesta global del suelo al clima es relevante habida cuenta de que puede dar al traste con los esfuerzos por aminorar el efecto invernadero mediante otro tipo de estrategias mitigadoras como las reforestaciones masivas de suelos previamente no forestados (Montagnini &amp; Porras, 1998; Wen-Jie et al., 2011). La reforestaci\u00f3n implica secuestro de carbono en la parte a\u00e9rea de la vegetaci\u00f3n pero a corto plazo no siempre se traduce en un aumento del contenido de materia org\u00e1nica del suelo (P\u00e9rez Cruzado et al., 2007; Garc\u00eda et al., 2011), lo cual induce al escepticismo respecto a la utilidad de la reforestaci\u00f3n para aumentar el stock de carbono ed\u00e1fico. Dado que los suelos forestales son ricos en carbono, este escepticismo realmente no es justificable, pero es cierto que est\u00e1 ilustrando la lentitud de la din\u00e1mica del carbono ed\u00e1fico, de manera que los efectos positivos de las actuaciones selv\u00edcolas sobre el carbono ed\u00e1fico pueden necesitar d\u00e9cadas para ser detectables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decisiones de gesti\u00f3n como la elecci\u00f3n de la especie a utilizar, en \u00e1mbitos en los que se pueda optar por m\u00e1s de una especie como especie principal como son las \u00e1reas ecotonales, implican significativos cambios en los stocks de C y N del suelo, as\u00ed como en las emisiones de CO<sub>2<\/sub>. D\u00edaz Pin\u00e9s et al. (2010) han comprobado que los suelos de los pinares de <em>Pinus sylvestris<\/em> almacenan pr\u00e1cticamente el doble de C (unos 57 Mg C ha<sup>-1<\/sup> en los primeros cent\u00edmetros del suelo mineral) que los suelos de los vecinos rebollares. Valores de los stocks de C de los suelos de estos pinares que se hallan en consonancia con los valores medios de los suelos de con\u00edferas de toda Espa\u00f1a (56 \u00b11 Mg ha<sup>\u22121<\/sup>; Chiti et al., 2012). Sin embargo, de cara a la toma de decisiones considerar \u00fanicamente los valores de los stocks es un procedimiento incompleto. Del mismo modo que en la gesti\u00f3n selv\u00edcola puede ser relevante discurrir sobre la vida \u00fatil de los productos forestales, desde el punto de vista del C presente en los suelos es muy relevante considerar la estabilidad f\u00edsica de la materia org\u00e1nica del suelo. As\u00ed, a pesar del anteriormente citado mayor stock de C en los suelos de los pinares, la estabilidad de la materia org\u00e1nica es claramente inferior a la de los suelos de los rebollares (D\u00edaz-Pin\u00e9s et al., 2011). Una gesti\u00f3n que favorezca al pinar frente al rebollar podr\u00eda contribuir a aumentar la capacidad de secuestro de los suelos, pero bajo formas de materia org\u00e1nica que podr\u00edan no ser almacenadas durante mucho tiempo.<\/p>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><div class=\"tx-heading\" style=\"margin-bottom:24px; text-align: left;\"><h2 class=\"tx-heading-tag\" style=\"font-size:20px;\">Contabilizaci\u00f3n del ciclo de vida \u00fatil de los productos forestales<\/h2><\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aspecto independiente a considerar es el efecto que la gesti\u00f3n puede tener sobre el ciclo de vida de los productos forestales. Al aplicar una clara se obtienen productos finales de mayores dimensiones, a los que se les espera una vida \u00fatil m\u00e1s larga, y por tanto, un mayor tiempo de retenci\u00f3n y fijaci\u00f3n del carbono. En ese sentido, para productos como madera estructural se fijan periodos medios de vida de 50 a\u00f1os, madera para chapa o ebanister\u00eda se fijan periodos medios de vida de 40 a\u00f1os, para muebles de cocina y hogar entre 15 y 25 a\u00f1os, para palets y embalajes 6 a\u00f1os, pastas celul\u00f3sicas 2,8 a\u00f1os y uso energ\u00e9tico 1,7 a\u00f1os (Lizarralde et al. 2008; Fortin, 2012). Esto implica que cualquier medida de gesti\u00f3n orientada a obtener y utilizar productos madereros de mayor calidad es responsable de un aumento de la absorci\u00f3n y fijaci\u00f3n de CO2. Un demostraci\u00f3n cient\u00edfica a largo plazo del efecto positivo de la gesti\u00f3n forestal sobre el carbono absorbido en el bosque y los productos, aplicado al monte \u201cPinar Grande\u201d puede encontrarse en Lizarralde et al. (2008)<\/p>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><div class=\"tx-heading\" style=\"margin-bottom:24px; text-align: left;\"><h2 class=\"tx-heading-tag\" style=\"font-size:20px;\">Otras pr\u00e1cticas<\/h2><\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras pr\u00e1cticas que pueden estar asociadas al aumento de la capacidad de absorci\u00f3n de CO2 por los sistemas forestales pueden ser el control de enfermedades y plagas, la mejora del estado nutricional de los sistemas forestales (fertilizaci\u00f3n), la selecci\u00f3n y uso de genotipos y variedades m\u00e1s eficientes en la captaci\u00f3n de CO2 y la correcta gesti\u00f3n de los restos de corta (Gracia et al. 2005). Asimismo, cualquier pr\u00e1ctica orientada a la perpetuaci\u00f3n del sistema forestal mediante la regeneraci\u00f3n natural del mismo transcurrido su ciclo vital (cortas de regeneraci\u00f3n) debiera tambi\u00e9n ser considerada.<\/p>\n<div class=\"tx-divider clearfix\" style=\"margin-top: 24px;margin-bottom: 24px\"><\/div>\n<div class=\"tx-animate\" style=\"visibility:hidden;\" data-animation=\"bounceIn\" data-animation-duration=\"1\" data-animation-delay=\".2\"><strong><em>Bibliograf\u00eda citada<\/em><\/strong><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><em>\u2022 Balboa-Murias, M.A., Rodr\u00edguez-Soalleiro, R., Merino, A. \u00c1lvarez-Gonz\u00e1lez, J.G. 2006 Temporal variations and distribution of carbon stocks in aboveground biomass of radiata pine and maritime pine pure stands under different silvicultural regimes.Forest Ecology and Management 237:29-38.<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Bogino S, Bravo F, Herrero C. 2006. Carbon dioxide accumulation by pure and mixed woodlands of Pinus sylvestris L. and Quercus pyrenaica Willd in Central Mountain Range (Spain). Proceedings of the IUFRO Div. 4 International Meeting \u00abManaging Forest Ecosystems: the challenges of Climate Change\u00bb. Ed. Cuatroelementos, Valladolid, Spain<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Bravo, F., Peso, C., Bravo-Oviedo, A. , Osorio, L.F. et al. 2007. Impacto de la gesti\u00f3n forestal sobre el efecto sumidero de los sistemas forestales. En Bravo, F. (Ed) El papel de los bosques en la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. Fundaci\u00f3n Gas Natural: 113-141<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Bravo, F., del R\u00edo M., Bravo-Oviedo A., Peso C., Montero, G.. 2008a. Forest Management Strategies and Carbon Sequestration. En F. Bravo et al. (ed.), Managing Forest Ecosystems: the challenge of Climate Change. Springer: 179-194<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Bravo, F., Bravo-Oviedo, A., D\u00edaz-Balteiro, L. 2008b Carbon sequestration in Spanish Mediterranean forests under two management alternatives: a modeling approach. European Journal of Forest Research 127(3):225\u2013234 <\/em><br \/>\n<em>\u2022 Ca\u00f1ellas, M. S\u00e1nchez-Gonz\u00e1lez, S. M. Bogino, P. Adame, C. Herrero, S. Roig, M. Tom\u00e9, J. A. Paulo, and F. Bravo. 2008. Silviculture and Carbon Sequestration in Mediterranean Oak Forests. En F. BRAVO et al. (ed.), Managing Forest Ecosystems: the challenge of Climate Change. Kluwer Academic Publishers: 317-338<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Carroll M. et al. 2012. Managing Carbon Sequestration and Storage in Temperate and Boreal Forests. En M.S. Ashton et al. (eds.), Managing Forest Carbon in a Changing Climate,DOI 10.1007\/978-94-007-2232-3_10, \u00a9 Springer Science+Business Media B.V. 205-226<br \/>\n<\/em><em>\u2022 <\/em>Chiti, T., D\u00edaz-Pin\u00e9s, E., Rubio, A. 2012. Soil organic carbon stock in forests of Peninsular Spain. Biol Fertil Soils 48: 817\u2013826<br \/>\n<em>\u2022 Cond\u00e9s S., R\u00edo M., Sterba H., 2013. Mixing effect on volume growth of Fagus sylvatica and Pinus sylvestris is modulated by stand density. Forest Ecology and Management 292, 86\u201395.<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Del R\u00edo M., Barbeito I., Bravo-Oviedo A., Calama R., Ca\u00f1ellas I., Herrero C., Bravo F. 2008 carbon sequestration in mediterranean pine forests. En F. BRAVO et al. (ed.), Managing Forest Ecosystems: the challenge of Climate Change. Kluwer Academic Publishers: 215-241<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Diaz-Balteiro, L. Rodr\u00edguez L.C.E. . 2008. Influence of Carbon Sequestration in an Optimal Set of Coppice Rotations for Eucalyptus Plantations Use of Forests and Wood Products to Mitigate Climate Change En F. Bravo et al. (ed.), Managing Forest Ecosystems: the challenge of Climate Change. Springer: 119-137<br \/>\n\u2022 D\u00edaz-Pin\u00e9s, E., Schindlbacher, A., Pfeffer, M., Jandl, R., Zechmeister-Boltenstern, S., Rubio, A. 2010. Root trenching \u2013 a useful tool to estimate autotrophic soil respiration? A case study in an Austrian mountain forest. European Journal of Forest Research 129: 101-109<br \/>\n\u2022 D\u00edaz-Pin\u00e9s, Rubio, A., Van Miegroet, H., Benito, M., Montes, F. 2011. Does tree species composition control soil organic carbon pools in Mediterranean mountain forests? Forest Ecology and Management 262 (10): 1895\u20131904<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Fortin, M; Ningre, F.. 2012. Reduire les emissions de gaz a effet de serre et produire du bois d\u2019oeuvre de ch\u00eane sessile en 100 ans en futaie r\u00e9guliere: deux objectives conciliables ? Revue Forestiere Fran\u00e7aise 44(3) : 351-362<br \/>\n<\/em><em>\u2022<\/em> <em>Garc\u00eda M.A., Bachmeier O.A., Roll\u00e1n A. 2011. Impacto del reemplazo de pastizales por plantaciones de Eucalyptus grandis en el carbono org\u00e1nico ed\u00e1fico en vertisoles de Argentina. En: Turri\u00f3n Nieves M.B., Garc\u00eda-Oliva F., D\u00edaz-Trujillo G.C., Madej\u00f3n-Rodr\u00edguez E. (eds.), Materia org\u00e1nica ed\u00e1fica y captura de carbono en sistemas iberoamericanos. Sociedad Iberoamericana de F\u00edsica y Qu\u00edmica Ambiental, Salamanca. Pp: 103-116.<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Gracia, C., Gil, L. Montero, G. 2005. Impactos sobre el sector forestal. En: Moreno, JM (editor) Evaluaci\u00f3n Preliminar de los Impactos en Espa\u00f1a del Cambio Clim\u00e1tico. Ministerio de Medio Ambiente.<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Iba\u00f1ez, J.J., Vayreda, J., Gracia, C. 2002. Metodolog\u00eda complementaria al IFN en Catalunya. En: Bravo, F., del R\u00edo, M., Peso, C (eds): El IFN. Elemento clave para la Gesti\u00f3n Forestal Sostenible. Universidad Valladolid.<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Lizarralde I., Broto M., Rodr\u00edguez F., Bravo F. 2008. Taper Equations and Wood Products: Assessing the Carbon Flow of the Forest Through Its Products. En F. Bravo et al. (ed.), Managing Forest Ecosystems: the challenge of Climate Change. Springer: 165-178<br \/>\n\u2022 Montagnini F., Porras C. 1998. Evaluating the role of plantations as carbon sinks: an example of an integrative approach from the humid tropics. Environmental Management 22: 459-470.<br \/>\n\u2022 Montero, G., R\u00edo, M., Ca\u00f1ellas, I, et al. 2003. Including CO2 fixation in the evaluaiton of silvicultural alternatives in Scots pine stands in Spain. In: Proceedings of Decission Support for Multiple purpose forestry. Vienna, April 23-25.<\/em><em><br \/>\n<\/em><em>\u2022 P\u00e9rez Cruzado C., Mansilla Salineiro P., Rodr\u00edguez Soalleiro R., Merino A. 2007. Captura de C en terrenos agr\u00edcolas reforestados con Pinus radiata en el norte de Espa\u00f1a. En: Gallardo Lancho, J.F. (ed.), La captura de carbono en ecosistemas terrestres iberoamericanos. SIFyQA, Salamanca. Pp: 195-212<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Pretzsch, H., Schtuz, G. 2009&#8211; Transgressive overyielding in mixed compared with pure stands of Norway spruce and European beech in Central Europe: evidence on stand level and explanation on individual tree level. . European Journal of Forest Research 128: . 183\u2013204<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Ruiz Peinado, R., Bravo-Oviedo, A., L\u00f3pez-Senespleda. E., Montero, G. R\u00edo, M. 2013. Do thinnings influence biomass and soil carb\u00f3n stocks in Mediterranean maritime pinewoods. European Journal of Forest Research 132(2): 253-262<\/em><br \/>\n<em>\u2022 Wen-Jie, W., Ling, Q., Yuan-Gang, Z., Dong-Xue, S., Jing, A., Hong-Yan, W., Guan-Yu, Z., Wei, S., Xi-Quan, C. 2011. Changes in soil organic carbon, nitrogen, pH and bulk density with the development of larch (Larix gmelinii) plantations in China. Global Change Biology 17: 2657-2676<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s del aumento de la superficie forestal mediante plantaci\u00f3n y cambios de uso del suelo, es posible aumentar la capacidad de acumulaci\u00f3n de biomasa de los sistemas forestales ya establecidos mediante la<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/gestion_forestal_y_absorcion_co2\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"class_list":["post-423","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=423"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6063,"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/423\/revisions\/6063"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fbycc.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}